jueves, 13 de noviembre de 2008

HISTORIA DE LOS AGRICULTORES Y CAZADORES

La historia andina ha sido estudiada mayoritariamente por historiadores y los arqueólogos de modo que la ciencia arqueológica estudias las culturas que no han dejado algún tipo de tipo de escritura, sino que restos de materias utilizadas por el hombre. Los restos materiales generalmente se refieren a las piezas líticas (piedras), cerámicas, metalúrgicas, construcciones, pinturas, tejidos, etc. Estos restos son estudiados con métodos científicos, sin embargo, la historia del mundo andino se comienza a rescribir a partir de evidencias históricas, antropológicas, etnográficas y lingüísticas, estos nos lleva el día de hoy, ha conocer aspectos ocultos y desconocidos de la historia de los Andes, podríamos decir, que nos encontramos en un nuevo horizonte de cómo escribir la historia, que va más allá del enigma y el misterio, si no de acontecimientos vividos que algunos llamaron mitos o leyendas y que hoy se comienzan a mostrar como hechos concretos en el pasado milenario del mundo andino.
Esta parte del texto ha sido elaborado a partir de los trabajos y escritos de cronistas, historiadores y arqueólogos de origen chilenos, americanos y europeos que se han dedicado a buscar indagar en la historia andina, basándose como hemos dicho anteriormente en las evidencias arqueológicas e históricas dejadas por los primeros españoles. Sin embargo, he querido incorporar algunos elementos nuevos de como ver la historia, es decir, verla desde la lógica y racionalidad de los Andes y sus pueblos, pues sólo ahí encontraremos esta la herencia de la oralidad y los sentimientos de cómo vemos nuestro pasado, verla historia desde los ojos de los Andes es un enorme desafió, que llevara tal vez a cometer errores, pero estos nacen a partir de las imprecisiones producto de que gran parte de la historia y conocimiento andino fue destruido durante la conquista española y principalmente durante el gobierno del Virrey Francisco Toledo en 1570 quien manda a rescribir la historia de los Andes para beneficiar a los Españoles.El explorar en la historia de los pueblos andinos y en especial la Aymara no es un tema sencillo, pues para llegar a ello debemos conocer primero cuales son los Orígenes del pueblo Aymara y para eso es necesario remontarnos a los inicios del tiempo en los Andes. El historiador y arqueólogo Lautaro Núñez[1] (1989) nos dejó las siguientes preguntas para la reflexión: ¿Quiénes fueron los primeros hombres que pisaron el suelo americano y cómo eran las características del Continente en esos remotos días?, el responder a éstas preguntas, no es fácil y por ello, puede tener diversas respuestas.Durante muchos años a existido discrepancia sobre el origen del hombre en América, pués se ha dicho que proviene de una de las tribus perdidas de Israel, que son descendientes de los sobrevivientes de la mitológica isla de la Atlántida ó que los hombres americanos son descendientes de civilizaciones extraterrestres, esto se dice por los gigantescos monumentos que existen en México y Perú. Hay más teorías de la existencia del hombre en América, pero la más aceptada por los científicos, es que hace miles de años (40.000 a 20.000 años A.C.) durante la era del Hielo (glaciación), se congelo el polo norte y el polo sur más allá de lo normal permitiendo que se uniera el Continente Asiático con América con un puente de hielo. Esta unión de los dos Continentes ocurrió en el sector del Estrecho de Bering, por donde pasaron hombres y mujeres en busca de nuevos territorios de cacería, es un periodo en el cual el hombre vive sólo de la cacería y recolección de vegetales y como había una era del hielo éstos eran más escasos en todo el planeta.
Esos hombres y mujeres eran cazadores y recolectores de vegetales, teniendo una vida en permanente nomadismo (movimiento de los grupos humanos, pués no tenían un lugar fijo donde vivir). En ese tiempo el “territorio árido de (Arica - Copiapó) aún cuando ya regía un régimen desértico, el clima era más húmedo, con mayor lluvia y cubierta vegetal conformando ricos valles y paisajes lacustres4 (lagos)”. En ese tiempo los valles y quebradas eran más húmedas, formando bosques, praderas y lagos en otros lados, donde vivían grandes manadas de animales herbívoros que hoy ya no existen. Estos animales eran los mastodontes o elefante americano, el ciervo de los pantanos, la paleo lamas (ancestros de las llamas), el caballo americano y carnívoros como el tigre dientes de sables entre otros muchos animales.

La forma de vida de esos primeros habitantes de la región andina, no fue fácil, pués ésta región si bien contaba con un forma de clima más cálido y húmedo en los valles y quebradas, en la zona del altiplano era mas fría que el día de hoy. Hace 14.000 años atrás el hombre debió convivir con esos grandes animales en diversas zonas como Tojotojone ó Patapatane. En zonas como Putre y Tignamar habían grandes manadas de animales y que en ese tiempo el Taapacá poseía hielos eternos y no existían las quebradas que hoy rodeaban Putre, los cuales sólo aparecerán con el derretimiento de los hielos en la cordillera miles de años después.

Hace 12.000 años atrás el clima húmedo y cálido en la costa y los valles, comenzó a desaparecer y la región fue más seca y árida. Serán éstos cambios de clima en el continente americano y el planeta que traerán consigo la extinción y desaparición de los grandes mamíferos.

2. LOS ANTIGUOS CAZADORES ANDINOS DE LA PUNA Y COSTA.

Este período de tiempo podemos dividirlo en dos etapas, pués la tradición cultural de éstos cazadores, será diferente en la cordillera y la costa, por ello hablaremos de los cazadores de la puna y los cazadores de la costa.

2. a. Los Antiguos Cazadores Andinos de la Puna o Cordillera.

En la zona andina de la precordillera y el altiplano existe un mayor grado de aridez y sequedad, los hielos eternos de los Payachatas, Tarapacá y otras montañas y volcanes comienzan a derretirse y convertirse en las zonas que hoy conocemos. Sin duda, a pesar de éste cambio de clima y temperatura esta zona seguía como un territorio más frío que hoy en día. Es una época en la cual los grandes animales como el caballo americano y los ciervos están desapareciendo y comienzan a aparecer animales que son más pequeños pero que se han adaptado a estos cambios de clima en la puna, los valles y quebradas. Estos animales serán las Vicuñas, Guanacos, Tarucas, Llamas y Alpacas, estos dos últimos estarán en estado salvaje hasta miles de años después.

Los hombres andinos de ese tiempo vivirán de la cacería de guanacos, vicuñas, viscachas, y recolección de vegetales. Existen evidencias arqueológicas de esos cazadores andinos en Tojotojone, Piñuta y Puxuma en la actual comuna de Putre entre los años 6.000 al 4.000 años antes del nacimiento de Cristo, es una época en la cual las armas de caza son más pequeñas y mejor elaboradas, pués ya no eran necesaria las grandes armas de piedra y hueso, ya no habían los grandes animales. Es una etapa que requiere una mayor especialización en la cacería y recolección de vegetales pués la nueva fauna es más veloz y pequeña y los vegetales escasean más, podemos decir que es una etapa de invención e innovación porque el hombre andino no sólo ésta inventando nuevas armas si no que también esta creando y expresando sus creencias religiosas. Se asocia a este período el surgimiento del arte rupestre en diversas zonas de Parinacota, el arqueólogo Calogero Santoro en 1989, nos dice sobre el sector de Akenasa en las cercanías de Cosapilla que “destaca un bloque de piedra asociado a la fecha señalada (4.000 años antes de Cristo) con un diseño de tres figuras humanas con hileras similares a la de Piñuta. El desarrollo de estas expresiones, posiblemente de tipo religioso, mostraría parte de la complejidad de éstas sociedades de cazadores en la puna”.

Entre los años 9.000 al 4.000 antes de cristo existe una fuerte presencia del cazador andino, sobre todo en la puna o altiplano, zona en la cual existen mejores zonas de cacería a diferencia de la precordillera donde las condiciones eran más difíciles. La zona del altiplano posee en éste período campamentos de cazadores más estables ó semipermanentes, Calogero Santoro agrega, “se podría sugerir que presiones demográficas habían llevado a los cazadores a ocupar territorios de la sierra, cuando las praderas de la puna, donde se encuentra las mejores zonas de caza, estaban sobre explotadas o sobre pobladas”. Se puede decir, que al estar sobrepoblada las distintas zonas de cacería, el hombre andino debió mejorar sus técnicas y herramientas de cacería para ocupar las zonas de la precordillera, que por su forma y geografía le hacia más difícil su sobreviviencia debiendo entonces iniciar la adaptación de su forma de vida, entre ellas, debe haber estado la religiosidad, el arte y una forma de organización social más ordenada.


2. b. Los antiguos cazadores andinos de la costa.

Existen diversas posiciones acerca de cómo llegó el hombre a las costas de Arica, Pisagua e Iquique, por un lado algunos dicen que son los hombres del altiplano quienes bajaron por valles y quebradas y se asentaron luego en la costa. Por otro lado, el historiador tacneño Luis Cavagnaro nos dice que el hombre de la costa, llego primero a las orillas del mar desde el norte y después colonizó valles, quebradas y altiplano. Si bien, ambas teóricas son opuestas creo que ambas son válidas y porque el hombre andino por esencia siempre a buscado conocer los desconocido y lo que está más allá de sus propia mirada.

La zona costera de Arica a Pisagua, se caracteriza por tener un clima cálido y húmedo, de valles fértiles, con abundancia de árboles, arbustos y hierbas de tipo tropical. En esta etapa la costa es ocupada por cazadores y recolectores que se dedican a la cacería de lobos marinos, ballenas, recolección de mariscos (locos, lapas, machas, almejas, erizos, etc.) y vegetales en las desembocaduras de los ríos de Arica y quebradas como Chaca, Camarones o Tiliviche. Las herramientas de los cazadores de la costa eran anzuelos, cuchillos, dardos, arpones y otros utensilios de piedra y huesos.Gustavo Espinosa (2000) nos dice: “entre el 9.000 a 3.000 años antes del presente, las poblaciones costeras mejoraron sus tecnologías para explotar una amplia gama de recursos marítimos. A partir de los 6.000 A.P. las desembocaduras de los valles de Arica fueron focos importantes de actividad y ocupación humana permanente”. Es decir, que a diferencia de la sierra y altiplano donde, los cazadores viven en campamentos semipermanentes, en la costa los cazadores se han establecido de forma permanente.“Las poblaciones costeras desarrollaron una serie de instrumentos como anzuelos hechos de conchas del Choro Zapato, que actualmente está extinto en la zona, de espinas de cactus y de huesos, lo que les permitió pescar una rica y variada lista de peces, muchos de los cuales son muy cotizados hoy en día, como la corvina, congrio, acha, entre otros cita del manual del circuito arqueológico Sarañ Puriña(2000).”.

La dieta de los pobladores costeros era muy rica en proteínas, donde no sólo se cazaba lobos marinos o se recolectaba mariscos y peces, sino que esta incluía raíces de totora, aves marinas, camarones de río y entre otros.Al igual que los cazadores de la puna, donde se desarrollaba el arte rupestre y la religiosidad, también se realizaba el cuidado de sus muertos, los cuales, eran enterrados en zonas de difícil acceso. En la costa se comienza la tradición funeraria y de culto a sus muertos, es decir, se comienza a realizar la preparación de las momias que hoy llamamos la cultura Chinchorro ó momias Chinchorro.Estas momias son una tradición y costumbre que se realizó hace unos 8.000 años antes del nacimiento de Cristo, con la finalidad de unir el mundo de los vivos con el mundo de los muertos de los cazadores de la costa. Las momias Chinchorro se han encontrado en zonas como caleta Camarones, morro de Arica, playa Chinchorro, sector de Quiane (sector de las pesqueras) o sectores remotos como Pisagua. Estas momias se preparaban d e una forma compleja de elaboración y tratamiento que consistía en sacar del cuerpo del difunto, todas las partes blandas como los órganos y la carne, es decir, que sólo se dejaba la piel y los huesos y sólo entonces el cuerpo era rellenado con arcilla (greda) y ramas de vegetales que algunos casos reemplazaba a los huesos para luego cocerlos y depositarlos en los primeros cementerios de la historia de Arica. Es importante decir que en estos cementerios se ha encontrado una cantidad importante de niños más que de adultos, lo que nos dice es que la probabilidad de vida era escasa, producto de las enfermedades y tal vez la falta de agua dulce en forma permanente o que ésta muchas veces estuviera contaminada.Podemos decir, que hacia el año 5.000 A.C., en el mundo andino, el clima cambia nuevamente, colocándose más árido en la costa y el altiplano, siendo entonces más difíciles las condiciones de vida para los cazadores.
3. LAS VISPERAS DE LA AGRICULTURA Y LA GANADERIA (5.000 AL 1.000 A.C.)

Los cazadores y recolectores de la puna y la costa lograron pro veerse de alimentos y víveres a través de la cacería, la pesca, recolección de mariscos, plantas y frutos silvestres, pero gradualmente fueron observando que el clima que conocían estaba cambiando y sus alimentos comenzaban a escasear y será entonces que comprenderán la importancia de producir sus propios alimentos.Será en éste periodo en el cual el hombre andino ya había observado el ciclo de vida de las plantas y animales para intentar controlarlos ó domesticarlos. En ésta etapa el hombre andino pasó de ser un cazador de tarucas y guanacos, a un horticultor de vegetales, estos logros ocurrieron unos 4.000 antes del nacimiento de Cristo, pero, es posible que se haya iniciado tal vez mucho antes, cerca del 4.000 A.C. El mundo andino ya había comenzado a vivir transformaciones profundas en algunas zonas más que en otras, se puede decir, que hay una etapa en la cual el cazador andino convivió con los primeros agricultores compartiendo territorios definidos, no es extraño entonces que mientras en los valles costeros y precordillera, se comience a experimentar e inventar la agricultura, en zonas de la costa de Arica y altiplano todavía viven cazadores.¿Por qué el hombre andino pasó de ser un cazador a agricultor?, ¿Cuáles fueron éstos cambios previos para ser un agricultor?.

El hombre andino comenzó a ajustar su forma de vida y en especial porque los recursos naturales de cuales dependía, no eran los mismos y por ello comenzó a conocer otros alimentos que les permitiesen subsistir y por lo tanto comenzaron a adaptarse a su nueva realidad. El inicio de la producción artificial de los alimentos, ya sea, este cultivado o criado fue uno de los logro más relevantes, porque no sólo sustenta a la población ó diversificó la producción de bienes, sino que la propia conducta del hombre andino se enriqueció al existir tiempo para crear e inventar nuevas tecnologías, como también aumento la esperanza de vida de cada uno de las personas al existir una mejor cantidad y calidad de alimentos. La existencia de una mayor abundancia de alimentos no solo trajo consigo la innovación en su capacidad de crear e inventar, sino que también trajo con ella, una nueva forma de organización social, podemos decir entonces, que será en esta etapa en que la vida de forma comunitaria será aparecida a la que conocemos en la actualidad. Esto significo, también, que la forma de vida del cazador cambia, pues deja de ser una sociedad que vive en movimiento, pues en esta nueva forma de vida a comenzado a conformar aldeas estables, como los pueblos del día de hoy. Es una etapa donde comienzan a surgir nuevos valores, como las obligaciones sociales, la armonía étnica y el énfasis ceremonial que sirvió para dar una mayor unión y cohesión comunitaria.El paso de ser un cazador a agricultor, no debe haber sido una empresa fácil de realizar, pués debió haberse desarrollado durante un largo período de éxitos y fracasos. El desarrollar la agricultura en sierras, del tipo de suelos, climas, semillas yaguas en la región andina. No sabemos con exactitud en que sec tor de la región andina se inventó y creó la agricultura, pero se cree que fue en algún lugar Cercano al Lago Titicaca o en lo Valles Serranos del Perú, lo que si apreciamos es que en cada región, valle y quebrada fue distinto el proceso pués cada zona tiene su forma particular y única de ser.El Maíz y la Quinua son los primeros cultivos encontrados en las excavaciones realizadas en Tiliviche, en las cercanías de la Quebrada de Camiña y en Caserones en la Quebrada de Tarapacá. Otros cultivos encontrados en las aldeas de Achá en las faldas del cerro Sombrero, son las calabazas y zapallos. LaMandioca, camote y el zapallo son encontrados en Camarones por los años 1.640 al 1.110 A.C. De la domesticación de la Llama y Alpaca no se sabe exactamente donde comenzó, lo que si se puede asegurar que fue una empresa tan difícil como inventar la agricultura. Suponemos que fue una experiencia llena de dificultades y fracasos, pues existen evidencia arqueológica en el altiplano de Parinacota y San Pedro de Atacama que indica que hace unos 4.000 años existió muertes masivas de fetos de llama y crías de llama. En el sector de Wankarani en las cercanías de Oruro en Bolivia se han encontrado evidencias de una cultura antigua que elaboraba estatuas y tallados de piedra de llamas. No se sabe que técnica de domesticación pudo haberse empleado, pues pudiese haberse capturado a los líderes o machos dominantes de las manadas o haber capturado a las pequeñas crías recién nacidas cuando estas se acercaban a los arr oyos y vertientes a tomar agua.
“Es una etapa de grandes progresos y en especial que será a partir de estehecho que se comenzará a desarrollar una ciencia y tecnología del manejode las llamas y alpacas, que hoy conoceremos como el calendario de manejo de la Llama y Alpaca. Se debe recordar que para ésta época los camélidos son esenciales para la vida y sobreviviencia de las primeras aldeas alto andinas, pues la Llama y Alpaca no sólo proveerán la carne, sino también abrigo y ombustible(guano) para el diario vivir”.
Otro de los animales domesticados en la región andina fueron los cuyes, las evidencias arqueológicas encontradas Los primeros pobladores (20.000 al 9.000 A.C.), Lautaro Núñez (1989). nos hacen pensar que los cuyes fueron domesticados mucho antes que la llama y alpaca “en el caso de Tiliviche (cercanías de Camiña) el consumo de cuyes se intensificó entre el 4.955 al 1.830 A.C. como una dieta rica en proteínas, sólo algo más baja que la carne de llama”, siendo el cuye un mamífero de rápida reproducción y fuente segura de proteínas.Al finalizar este período, los hombres andinos han domesticado los camélidos (llamas y alpac as) ó desarrollado la agricultura, han conformado comunidades estables y aldeas, un ejemplo de este desarrollo será la construcción de las primeras pirámides del planeta en la costa norte del Perú. Se desarrollo en esta etapa en la región de Tarapacá una cerámica rústica, los primeros textiles y surgimiento primitivo de la metalurgia y la conformación de una organización más ordenada y especializada, es decir, las labores de artesano, soldados, sacerdotes, agricultores y elite étnica, está más definida y clara.[1] Los primeros pobladores (20.000 al 9.000 A.C.), Lautaro Núñe http://payaymara.blogspot.com/2008/02/los-primeros-cazadores-en-america-y-el.htmlz (1989).



miércoles, 12 de noviembre de 2008

HISTORIA DE LA AGRICULTURA ECOLOGICA

Historia de la agricultura ecológica
En la década de los cuarenta del siglo pasado, Lord Northbourne en Gran Bretaña y el Dr. Müller en Suiza, inician la llamada Agricultura Orgánico Biológica, basada en la utilización de fertilizantes orgánicos, en el buen estado del humus del suelo, y en la limitación de las labores agrícolas. Años más tarde, H.P. Rush ratificaría este método con argumentos científicos y económicos.
Ya en la década de los setenta, el japonés M. Fukuoka difunde su Agricultura Natural, a través de la obra La revolución de una brizna de paja, basada en la filosofía de la «no-acción»: no labrar, no desherbar, no abonar.
Actualmente, cientos de miles de hectáreas se cultivan en todo el mundo según las técnicas de la Agricultura Ecológica, mostrando que frente a los modelos dominantes es posible producir alimentos sanos, en cantidad y sin perjuicios ambientales.
http://www.kalipedia.com/geografia-espana/tema/historia-agricultura-ecologica.html?x1=20070410klpgeodes_130.Kes

martes, 11 de noviembre de 2008

HISTORIA DE LA CAZA Y LA AGRICULTURA DE ROZA Y QUEMA

Historia de la caza y la agricultura de roza y quema
Escrito para Virtual Finland por Aarne Reunala, director del Instituto Finlandés de Investigación Forestal, Centro de Investigaciones de Helsinki

Fue hace unos nueve mil años, al final de la última glaciación, cuando cazadores y pescadores comenzaron a extenderse por lo que hoy es Finlandia. Caza, leña, madera para construir o para realizar instrumentos o armas, bayas, materiales para confeccionar ropa.., todo se obtenía de los bosques. Era posible incluso un pequeño comercio de trueque cuando las pieles se intercambiaban por sal o joyería. La caza y pesca fueron las principales fuentes de vida durante miles de años.

La agricultura de roza y quema tuvo una gran importancia en el poblamiento de Finlandia, ya que hizo posible a los labradores obtener más comida de los bosques de lo que hubiera sido posible si se dependiera sólamente de la caza y pesca como único modo de conseguir alimento. Este hecho supuso un crecimiento de la población y la extensión de los asentamientos humanos en el interior.
En el siglo XVI, los habitantes de la provincia de Savo desarrollaron una nueva técnica de cultivo de cobertura mediante la cual sólo quemaban bosques de piceas adultas. Simultáneamente la obtención de buenas cosechas de centeno ayudó a que proliferara este tipo de agricultura. Esta técnica de quemado era tan eficiente que pronto se exportó a Suecia, Noruega, la región de Tver en Rusia e incluso a EEUU llegando a conocerse como "bosque finlandés".
La práctica del desbroce modificó considerablemente el aspecto del bosque en Finlandia. Las piceas casi desaparecieron de las regiones con más presencia de este tipo de agricultura, siendo sustituidas por el pino, los árboles de enormes copas y bosques con árboles distintos y de diferentes épocas. No era raro ver el paisaje del este de Finlandia como un bosque no muy "natural" en el que faltaba la presencia de árboles altos. Por eso la madera para construir tenía que traerse de lejos.
Un paisaje modificado por esta agricultura y en el cual dominaban los árboles frondosos llegó a ser el arquetipo del bienestar. Prueba de esto es la letra de la canción popular En las colinas de Carelia: "Los árboles echan hojas en las colinas de Carelia, que densas nacen en las ramas de abedules..."
Actualizado Noviembre 2001
http://virtual.finland.fi/netcomm/news/showarticle.asp?intNWSAID=25620&lan=es

lunes, 10 de noviembre de 2008

HISTORIA DE LA AGRICULTURA


Agricultura I. Historia.
Categoria: Historia
Propiedad del contenido: Ediciones Rialp S.A. Propiedad de esta edición digital: Canal Social. Montané Comunicación S.L. Prohibida su copia y reproducción total o parcial por cualquier medio (electrónico, informático, mecánico, fotocopia, etc.)
Etimológicamente a. significa «cultivo, cuidado de los campos». La a. en sentido amplio es el proceso del conocimiento y aplicación voluntaria y consciente de los principios del cultivo de las plantas útiles al hombre. En sentido estricto a. es el cultivo intensivo de los campos con el arado (v.), denominándose horticultura (v.) o a. de azada la realizada con medios simples y arcaicos de carácter más primitivo, frecuentemente el almocafre o pincho de cavar y layas de madera, más que la propia azada metálica. El descubrimiento de la a. es uno de los sucesos más decisivos de la Humanidad. Supone un cambio radical no sólo en la economía, al permitir el aumento de población, sino también en la estructuración y concepciones espirituales de los distintos grupos humanos, y es presupuesto básico para otra serie de descubrimientos e inventos (entre los más inmediatos, la cerámica y la tejeduría) que, enriqueciendo el patrimonio cultural, constituyen la piedra angular sobre la que se han edificado las formas de vida posteriores. Las consecuencias más próximas son el sedentarismo de las primitivas comunidades que se constituyen en poblados y la liberación de parte de la población de la continua búsqueda de alimentos. De esta manera, la existencia de tiempo libre permite acelerar el proceso cultural, independizando al hombre de la naturaleza. 1. Origen. La producción intencional de plantas útiles junto con la domesticación de animales, o sea, la posibilidad de producción artificial de alimentos tiene su origen en el Neolítico (v.), hace unos 8.000 años. Según los actuales conocimientos, hay fundamentos razonables para inferir que este hecho acontece por primera vez en un solo lugar, aunque esta opinión no la comparten unánimemente los investigadores. Parece ser que las plantas se comienzan a cultivar antes del 6.000 a. C. en el Próximo Oriente, donde se encuentran en estado silvestre algunos cereales que el hombre cultiva por primera vez. Esta región es, con toda probabilidad, el centro donde se crea la a., según revelan las excavaciones arqueológicas de los poblados de Jarmo y Jericó (v. IERIcó II), donde en los niveles más profundos encontramos indicios de la posesión de cereales (v.) y algunos animales domésticos (v. ANIMAL I, 3), aunque todavía no aparece la cerámica, otro de los elementos típicos que se originan y difunden con la a., en el Neolítico. El proceso del cultivo y cosecha de plantas alimenticias transcurre en un lapso largo de tiempo que posiblemente abarca un milenio, en el que pueblos mesolíticos (v. MESOLÍTICO), como es el caso concreto de la cultura palestiniense denominada Natufiense (v.), recolectan especies de gramíneas (v.) silvestres que almacenan en sus campamentos. No es aventurado suponer que la observación de la germinación (v.) de las especies vegetales transportadas a los campamentos y que pudieron caer al suelo o bien arrojadas entre los restos de.los alimentos habría de conducir a la idea elemental de provocar esta germinación de una manera intencionada. Ello acontecería de un modo gradual y desde luego la idea se aplicaría con toda probabilidad a causa de la escasez de alimentos procedentes de actividades cinegéticas (v. CAZA), dada la universal resistencia de todo grupo humano a cambiar de hábitos alimenticios. La invención de la a. se atribuye a la mujer por la razón obvia de ser ella la que en las comunidades de cazadores tiene la misión de recolectar las plantas comestibles, junto al hecho de que, por motivos de su propia naturaleza, son los miembros femeninos del grupo los que permanecen durante más tiempo en los campamentos, razón por la que el desarrollo de las dotes de observación típicamente femeninas conduciría al conocimiento de los principios de la germinación y desarrollo de las plantas. Este fenómeno lleva a la escuela etnológica históricocultural de Viena (v.) a señalar los elementos característicos del ciclo agrícola matriarcal originado por la posesión de la mujer de los conocimientos de la germinación. Este ciclo estaría caracterizado económicamente por una incipiente a. en la que la mujer desarrolla las tareas propias del sembrado y cuidado de las plantas, en relación con concepciones sociales y religiosas que motivan el predominio de la mujer en la sociedad, en la que la idea de la fecundidad y sus conexos (sangre y fertilidad, ciclos lunar, agrícola y femenino), y el arraigo de las prácticas mágicas (v. MAGIA) constituyen rasgos típicos de los pueblos agrícolas. Todo ello se desarrolla posteriormente en las concepciones religiosas de carácter telúrico en torno a la Madre Pristina o gran diosa, y en las divinidades infernales objeto de antropomorfización (v. ANTROPOMORFISMO), no exenta de carácter poético, en la religiosidad clásica grecolatina. 2. Difusión. Respecto al problema del origen y difusión de la a., aun considerando que existe un solo centro, que puede haber sido el ya citado Próximo Oriente, hay otros dos focos donde la aplicación del principio del cultivo de plantas conduce al descubrimiento de otras variedades vegetales. Estos centros de difusión de la a., que pueden haber surgido independientemente y sin ninguna relación con los del Próximo Oriente, aunque esta opinión es cuestión ampliamente debatida, son los del Sudeste asiático y el del Nuevo Mundo. La importancia de estos focos como centros difusores del cultivo de nuevas plantas es evidente. En el Sudeste asiático se producen plantas muy distintas de los cereales del Próximo Oriente, tales como los taros y ñames. C. O. Sauer cree que se trata de un proceso derivado del trasplante de raíces y esquejes, efectuado por pueblos mesolíticos pescadores que habitaban las costas y las márgenes de los ríos y que necesitarían fibras para la confección de redes y venenos para la pesca (v.). Como puede observarse, el principio en el que se basa (duplicación de plantas en desarrollo) es muy distinto de los que rigen la germinación de los cereales. Queda, no obstante, sin resolver la posible prioridad en relación con la a. de cereales del Próximo Oriente, y aun el origen autónomo sin influencia del Sudeste asiático. De todas maneras es evidente la existencia de este foco, ya sea derivado u originario. Un tercer punto de difusión de especies vegetales, altamente especializado, se constituye en Mesoamérica. Este foco da lugar a las tres quintas partes de las riquezas agrícolas. Entre estas plantas cultivables y de excepcional valor económico actual para grandes contingentes humanos, se pueden citar la patata, maíz, tomate, pimiento, cacao, cacahuete, coca, caucho, tabaco, quinina, vainilla, superando en mucho el número de plantas cultivadas conocidas en el Viejo Mundo en el momento del descubrimiento del continente americano. El sugestivo problema del posible origen independiente de la a. en América es discutible. Abarca un doble aspecto: por una parte, la idea o creación de la a., y, por otra, el origen de las plantas cultivadas en América en el momento del descubrimiento del continente. Son muchos los investigadores que señalan conexiones espirituales y materiales entre el Viejo y el Nuevo Mundo. El hecho de que las culturas agrícolas americanas se originaran en la zona comprendida entre México y Ecuador cercana a la costa del Pacífico, donde confluyen corrientes marinas desde el Viejo Mundo, es del mayor interés. Faltan en América las fases iniciales formativas de culturas recolectoras, siendo además muy rápido el desarrollo de los métodos agrícolas. A favor de la tesis de un origen americano independiente de la a. se señala la procedencia americana de las principales especies cultivadas. Sin embargo, la investigación botánica ha demostrado la ausencia en América de especies de maíz silvestre, planta considerada típicamente americana; por el contrario, variedades antiguas de maíz (v.) se encuentran en el Viejo Mundo: Persia, Turquestán, los países del Himalaya e Indochina. En China oriental estaba ya asentado en el s. XVI y, desde luego, no llega a través del Pacífico. Existen otras especies comunes a ambos continentes, como la palmera cocotera, el taro, el ñame y variedades de calabaza y algodón. Los métodos e instrumentos de cultivo empleados en América son los mismos que en el Sudeste asiático (cultivo en terrazas con sistemas de riego desde los indios pueblo al Perú, bastón de plantar, etc.). Hay coincidencias sociales y religiosas con los elementos propios del sustrato cultural agrícola del Sudeste asiático. Gran número de plantas son originarias de América o allí han experimentado procesos de hibridación (v. afBRIDO) y adaptación por acción del hombre, pero la idea y principios de la a. han debido de llegar a través del Pacífico, al igual que otros elementos culturales. La alta especialización agrícola de las culturas americanas es probablemente debida a la necesidad de ensayar toda forma posible de alimento vegetal ante la escasez de anima les susceptibles de ser domesticados (v. AFRICA III y Iv, l). 3. Evolución. En la zona que comprende el NO de la India, Afganistán, Irán, Transcaucasia y Anatolia oriental, además de cultivarse variedades de trigo y centeno, se aclimatan pronto diversas variedades de árboles frutales (v. ÁRBOL I, 2). Los guisantes y lentejas son antiguas especies originarias de esta zona, de donde procede la vid difundida por la cuenca mediterránea. El consumo de vino se generaliza en el Próximo Oriente hacia el 4.000 a. de C. El lino (v.), cuya difusión está unida al desarrollo de las técnicas del tejido, procede de este foco. En su proyección hacia el Mediterráneo, la puesta en práctica de la idea del cultivo de plantas añade probablemente el olivo, la higuera y la haba. Este fenómeno de difusión de la a. se produce tanto por migraciones como por contactos culturales. Antes del 4000 a. C., la a. de cereales llega a Egipto (Meriende y Fayum), desde donde se difunden las especies cultivadas hacia Occidente y centro y sur del continente africano. Las primeras comunidades de agricultores (en Egipto) se asientan en Meriende y Fayum, ascendiendo por el curso del Nilo y proyectándose hacia el interior del continente africano. Desde el valle del Nilo se difunde la a. a todo el Norte africano que gozaba de mejores condiciones climáticas que en la actualidad. Probablemente, en el área del Sudán geográfico, es decir, en la zona al S del Sahara limitada al O por el océano Atlántico, al E por los macizos de Abisinia y al S por la selva ecuatorial, se aplica la idea del cultivo del sorgo, única especie vegetal que parece originaria de África (V. ÁFRICA III). Posteriormente, hacia el 3000 a. C., y siguiendo el curso del Danubio, penetran en Europa pueblos cultivadores de cereales (mijo, cebada y trigo), que también poseen animales domésticos, talan bosques para obtener espacios aptos para la a. (tala y quema o milpa), y cuyas migraciones y áreas de cultura penetran hasta los valles del Rin y del Mosa. Estas migraciones están bien documentadas por el estudio de sus cerámicas. Hacia el 2500 a. C. la a. ha llegado a toda Europa occidental, donde existe un complejo cultural bastante homogéneo denominado Neolítico occidental. Este carácter tienen las culturas de Almería en España, Lagozza en Italia, Michelsberg en Alemania, Cartaillod en Suiza, Chassey en Francia, WindminHill en Inglaterra, etc. Hacia el Oriente, la a. de mijo y trigo (v.) alcanza Asia occidental, donde se incorpora más tarde una especie cultivable de gran importancia económica para grandes contingentes humanos: el arroz (v.), planta que crece espontáneamente en la zona comprendida entre la India e Indochina. En el 2000 a. C. el arroz se cultivaba en China, desde donde se difunde hacia el Sudeste asiático. Aquí confluyen distintas especies vegetales, cereales, originarios del Neolítico del Próximo Oriente, y las plantas procedentes de este área geográfica: ñames y Caros, bananas, cocotero y árbol del pan, especies que hacen posible el asentamiento humano en las islas oceánicas. Se aclimatan nuevas variedades de arroz que necesitan un ambiente encharcado, y muchos pueblos como los actuales ¡fugaos de Filipinas desarrollan técnicas de regadío bastante complejas. La a. intensiva, mediante el uso de arado, supone un mejoramiento. Su área se reduce a Europa, norte de África, Próximo Oriente, Asia central y norte de China, donde se asocia al cultivo del trigo como planta dominante junto con la cebada (v.) y el centeno (v.); en Extremo Oriente se asocia al cultivo del arroz. Numerosos son los centros derivados donde la aplicación del descubrimiento de la a. origina el ensayo del cultivo de nuevas plantas difundidas a otras áreas, siguiendo la mecánica cultural de este fenómeno, en el que no sólo intervienen factores de índole práctica (utilidad y compatibilidad), sino también psicológicos. P. ej., la patata, cuya utilidad es evidente, tarda mucho tiempo en ser aceptada en Europa como alimento, hasta que con la guerra de los Treinta Años se difunde su cultivo. Por el contrario, el uso del tabaco en todas sus formas, pese a prohibiciones oficiales, se difunde en Europa por vía mediterránea y continental, pasando inmediatamente a Asia con tal rapidez que constituye un caso único en la historia de la difusión de las plantas cultivadas. En menos de 200 años esta planta se reintroduce en América por el Nordeste de Asia. En la actualidad, el cultivo de las plantas no se ha difundido aún en algunas zonas marginales de difícil penetración, donde muchos grupos humanos subsisten desarrollando una estricta economía de recolectores y cazadores sin conocimiento alguno de la a., tales como pigmeos y negritos, bosquimanos, fueguinos, australianos, indios amazónicos, etcétera; pese a ello conocen plantas silvestres comestibles que recolectan para su alimentación. 4. Técnicas. Los métodos de la a. varían según los elementos técnicos disponibles y las condiciones fisiográficas. En los primeros estadios del Neolítico se practica una a. simple de azada y en los lugares boscosos se procede a la tala y quema periódica, como ocurre todavía en vastas zonas geográficas. Posteriormente, la introducción de los abonos (v.), y sobre todo el progreso técnico que supone la invención del arado, que implica necesariamente la posesión del ganado mayor, conduce al desarro llo de la a. moderna. De 2.500 especies vegetales comestibles conocidas, se recolectan alrededor de 700 y solamente unas 250 son objeto de cultivo agrícola. La a. explota el ciclo vegetal en cuatro etapas: 1) la preparación del suelo, 2) la siembra, 3) el cuidado de los campos de cultivo, y 4) la recolección. El cultivo de las plantas exige un trabajo previo de preparación del suelo, que se realiza mediante un doble proceso: remoción de la tierra y mejoramiento de su composición química. Con la remoción se consigue la filtración de las aguas pluviales, dificultando su evaporación y favoreciendo el desarrollo de las raíces. La remoción del suelo se efectúa con la azada que, excavando en profundidad, no sólo realiza esta función mecánica, sino que consigue el enriquecimiento del suelo por la descomposición de la cobertura vegetal, o con el arado, que supone un perfeccionamiento técnico de la azada. El mejoramiento se procura por medio de abonos que refuerzan las cualidades del suelo, remediando la ausencia de materias orgánicas o minerales,, o creando un mejor equilibrio de éstas. En los grupos de a. simple el abono de los suelos se consigue inconscientemente por la quema de la cobertura vegetal preexistente y esparcimiento de las cenizas. Aunque esta operación se hace para dejar espacio libre a las plantas cultivables, se consigue también el enriquecimiento del contenido mineral del suelo. La mejora consciente del suelo por los abonos se desarrolla en un estadio avanzado de la a., utilizándose las materias orgánicas procedentes de animales domésticos e incluso humanas, como en Extremo Oriente. El uso de abonos químicos supone un perfeccionamiento notable en las técnicas agrícolas, quedando paulatinamente limitados los abonos naturales. El sembrado se realiza generalmente soterrando en el suelo las semillas o tubérculos. La siembra mediante el sistema de arrojar las semillas en las tierras es menos corriente, aunque es lo habitual en el mundo occidental, frecuentemente unido al sistema de la a. de arado. En Extremo Oriente se siembra en línea, siguiendo los surcos, para aprovechar al máximo el espacio, intercalando también en línea otras plantas más tempranas o más tardías respecto al tiempo de la recolección. Así se alterna el trigo con los nabos, la morera con el maíz y, por la misma razón, se rodean los arrozales con alubias. Las técnicas de la arboricultura (v. BOSQUE II), también variadas, suponen el conocimiento de las técnicas de trasplante (v.) e injerto (v.); a veces es preciso esperar un cierto tiempo relativamente largo para obtener los primeros frutos. Ello implica el sedentarismo de los grupos dónde se practica. La planta necesita unos cuidados especiales durante su crecimiento, protegiéndola contra los elementos naturales y de los animales por diferentes procedimientos. Los cultivos se resguardan de los vientos efectuando las plantaciones en hoyos naturales o artificiales o estableciendo barreras de árboles o arbustos, sistema muy frecuente en zonas de vientos fijos dominantes. A veces, ciertos cultivos, como algunas variedades de té, necesitan protegerse del sol bajo un toldo, normalmente de esterillas de paja; más recientes son las técnicas de protección contra las heladas. Contra los animales se emplean cercas, trampas y espantapájaros, aunque en regiones tropicales es necesaria una vigilancia directa, encargándose los jóvenes de espantar los animales. Existen diversas modalidades para llevar a cabo la recolección de frutos. Los productos subterráneos son desenterrados normalmente con los mismos instrumentos que se utilizan para preparar el suelo (bastón de cavar o azada). Para cortar las plantas herbosas o con tallo se emplean instrumentos especiales, los más antiguos han sido una serie de implementos rectos cortantes o formados por varias piezas de sílex dentadas, documentados ambos en la Prehistoria. Las hoces propiamente dichas son instrumentos difundidos más tardíamente desde Eurasia, siendo el resultante de una evolución progresiva de los antiguos elementos cortantes. La guadaña, empleada en Europa septentrional y occidental, es una evolución de la hoz. La utilización de cuchillos de segar persiste aún hoy día en la periferia africana y extremo oriental, habiéndose reservado su uso con carácter ritual (así en Vietnam, para el corte de la primera espiga de la cosecha) o para determinadas especies de arroz. Como medio auxiliar en las faenas de recolección es bastante general el uso de un bastoncillo recto o curvo para reunir y sostener los tallos durante la operación de corte. En Asia Menor se utiliza un gancho de una forma especial. La recolección de frutos de los árboles se efectúa directamente a mano o mediante un útil cortante que adquiere formas especializadas. A veces es necesario, para realizar esta operación, trepar a los árboles, lo que suele hacerse con ayuda de un lazo que se amarra a los tobillos y auxiliándose de ataduras que sostienen el cuerpo; también es corriente hacer muescas en los troncos lisos. Estos procedimientos de recolección de frutos de árboles son habituales en América tropical e Indias orientales. Modernamente, con la introducción progresiva de máquinas de aplicación agrícola, tales como el tractor, cosechadoras, segadoras, etc., las faenas agrícolas se han simplificado, y se tiende a acabar con los procedimientos tradicionales. 5. Tipos. Existen varios tipos de a., que responden en su origen a diversos factores, como son las posibilidades del suelo, la densidad de la población y la existencia de animales de trabajo, entre otros. Los principales tipos de a. son cuatro: extensiva, intensiva, policultivo y monocultivo. A. extensiva es la que necesita mucho espacio y largos periodos de barbecho que permitan la formación de sustancias fertilizantes; este tipo de a. lo practican en general los pueblos nómadas o seminómadas de las regiones subtropicales. Da origen a veces a un verdadero nomadismo (v.), pues los hombres tienen que emigrar continuamente buscando los claros del bosque. La práctica de la a. intensiva, que aprovecha al máximo el terreno disponible, es propia de los lugares de gran densidad de población, singularmente en algunos puntos de Extremo Oriente, donde configura típicamente el paisaje y es posible conseguir dos o más cosechas al año si la tierra es fértil, no siendo rentable el cultivo de plantas que, como el trigo, precisan una hibernación para completar el ciclo agrícola. Los policultivos son característicos de la zona mediterránea, donde la arboricultura (olivos y árboles frutales) desempeña un papel importante, alternando en los mismos campos con viñedos, cereales, legumbres, etc. Suponen una cierta autarquía en la economía agrícola de los grupos donde se da este género de cultivo. La importancia y necesidad de riego ha promovido complejas técnicas y manifestaciones jurídicas consuetudinarias. Una especialización impuesta por el medio la constituyen los policultivos de oasis en las zonas desérticas. Los monocultivos son consecuencia de la a. encaminada a la producción industrial que se práctica en las áreas desarrolladas de Eúropa y Nuevo Mundo, donde hay grandes zonas trigueras o vinícolas, en las que desaparece el campesino agricultor típico para ser sustituido por contingentes de obreros de carácter temporal que utilizan elementos técnicos mecánicos para las operaciones agrícolas.
I. P. GARRIDO RDIZ.
V. t.: GANADERÍA; PLANTAS; FECUNDACIÓN; ALIMENTACIÓN. BIBL.: A. G. HAUDRICOÜRT, L'homme et les plantes cultivées, París 1943; A. L. GuyoT, Origine des plantes cultivées, París 1942; A. MAÜRIZIo, Histoire de l'Alimentation depuis la Préhistoire jusqu'á nos jours, París 1932; D. Bois, Les plantes alimentaires chez tous les peuples á travers les áges, París 192737; N. 1. VAVILDV, Geographische Genzentren unserer Kulturpflanzen, Leipzig 192728; íD, The Problem of the Origin of the World's Agriculture in the Light of the Latest Investigations, Londres 1931; A. LEÓN GARRE, Manual de agricultura, Barcelona 195455; I. PAPADAQUIS, Geografía agrícola mundial, Barcelona 1960; C. CAPELLA Rlcci, Principios de agricultura, Barcelona 1962; A. LEÓN GARRE, Manual de agricultura, Barcelona 1964; C. D. SAUER, Agricultural Origins and Dispersals, Nueva York 1952; N. S. B. GRAS, A Hístory of Agriculture in Europe and America, 2 ed. Nueva York 1940.
http://www.canalsocial.net/GER/ficha_GER.asp?id=7536&cat=Historia

miércoles, 5 de noviembre de 2008

LA VERDADERA HISTORIA DE LA AGRICULTURA

EL PAIS. "LA VERDADERA HISTORIA DE LA AGRICULTURA"
El PAÍS
TRIBUNA: GUSTAVO DUCH
La verdadera historia de la agricultura
GUSTAVO DUCH 03/07/2007
Por primera vez en el planeta, la mitad de la población humana vive ya en zonas urbanas

Repasando tratados o currículos académicos de cualquier universidad del mundo que aborde temas agrícolas o ganaderos encontramos siempre una coincidencia: los avances tecnológicos o científicos que se han producido (que han sido muchos) han tenido como objetivo básico aumentar los rendimientos (bien mayor productividad, bien menores costes) y facilitar el trabajo de las personas dedicadas a la agricultura y la ganadería. Dos objetivos muy loables.
Yo, leyendo a Ramón Fernández Duran, sostengo una teoría complementaria. La historia de la agricultura ha sido y sigue siendo la obsesión por la reducción de los costes de gobernabilidad. Es decir, disminuir el número de personas dedicadas a la agricultura (la fuerza de trabajo) y mantener a estas personas, campesinas y campesinos, lo más distanciados posible de la toma de decisiones.
El asentamiento de las primeras poblaciones humanas se acompañó hace 10.000 años de la domesticación de las plantas; después llegó la domesticación de algunos animales -ovejas, cabras, etc.- para el consumo de sus productos y la domesticación de animales para trabajos pesados, como arar los campos. Regía el interés de producir alimentos para una población en crecimiento que progresivamente fue sustituido por el de producir beneficios económicos. Donde había trabajadores agrícolas se sustituyeron por esclavos, donde no había fuerza de trabajo se importaron esclavos. Gran avance en la agricultura: al igual que los animales de tiro, trabajaban a latigazos y sólo recibían algo de comida. En nuestros días la práctica se mantiene igual de eficiente, como los magrebíes o las mujeres de Europa del Este que trabajan en la campaña de la fresa en España o las mujeres bolivianas esclavizadas en las grandes plantaciones de viña en Chile.
Si la fuerza de trabajo humana siempre podía representar problemas de sublevación, reclamaciones de sus derechos, etc., la sustitución de la misma por maquinaria y tractores era una buena solución. El progreso agrícola, a la vez que desplazaba mano de obra para los procesos capitalistas industriales, siguió introduciendo avances que dejaban a los campesinos sin control sobre los recursos productivos. La fertilización artificial sustituye a la fertilización natural. Los campesinos han de comprar los fertilizantes y abonos químicos a las empresas igual que han de comprar recambios o combustible para sus tractores, en lugar de hacer uso de la fertilización natural de los animales o su fuerza de tiro, recursos que estaban en manos de los propios campesinos. El mejoramiento de las semillas durante la llamada Revolución Verde (y ahora las semillas transgénicas) puede leerse desde la misma óptica: desposeer a los agricultores del control sobre sus propias actividades. Poderlos gobernar. Las semillas -regalo de la naturaleza- ya no las reproducen e intercambian los campesinos; se han privatizado.
Y, por último, en la era de la globalización, del mercado único, de la competitividad, de la desaparición de aranceles o regulaciones, la agricultura capitalista, en manos ya de muy pocas empresas, juega con los territorios agrícolas para disminuir también todo lo posible los costes de gobernabilidad. Se deslocaliza la producción o procesamiento de alimentos a los países del Tercer Mundo donde la mano de obra sin apenas derechos laborales es, de nuevo, fácil de gobernar, fácilmente domesticable. Como domesticados estamos cada vez más todos los consumidores (cada vez con menos opciones para escoger y saber qué es lo que nos llevamos a la boca) si no se frena el avance de una agricultura industrializada y uniformada que ha desplazado sus objetivos esenciales de asegurar alimentos sanos para todos los hijos del planeta, para alcanzar, eso sí, clasificaciones y cotizaciones económicas de primera magnitud.
Gustavo Duch es director de Veterinarios sin Fronteras.


Gustavo Duch Guillot
Director de VETERINARIOS SIN FRONTERAS

gustavo.duch@veterinariossinfronteras.org
www.veterinariossinfronteras.org
http://plataformarural.blogspot.com

lunes, 3 de noviembre de 2008

HISTORIA DE LA AGRICULTURA

La agricultura es el arte del cultivo y explotación de la tierra con el objeto de obtener productos con fines humanos o con destino a los animales domésticos.
Cazadores recolectores
Existen variadas disciplinas y toda una infraestructura agrícola, científica e industrial alrededor de estas actividades. Se incluyen en estas prácticas el estudio, acondicionamiento de las tierras, cultivo, desarrollo, recolección, transformación, distribución, etc.
Se trata de una actividad muy antigua, con origen en la prehistoria, y es actualmente un sector económico indispensable y fundamental en la alimentación mundial.
Se estima que la agricultura se ha desarrollado desde hace unos 8.000 a 10.000 años. Desde entonces todos los pueblos de la Tierra han reconocido el valor que las plantas cultivadas tienen para la alimentación humana y de los animales domésticos.
Algunos vegetales se han hecho tradicionales en muchos países, e incluso en determinados de ellos se han convertido en monocultivos, y en la fuente más importante de ingresos.
Entre las variadas producciones agrícolas, se distinguen algunos productos muy importantes para el ser humano, tales como los cereales, trigo, maíz, centeno, arroz, caña de azúcar, remolacha azucarera, aceite, verduras y frutas.
En cuanto a la alimentación animal, son importantísimos los piensos a base de granos de la soja, maíz forrajero y sorgo.
No todas las producciones agrícolas tienen valor alimentario, también existen numerosos cultivos dedicados a producir materias para la industria, tales como el caucho, semillas oleaginosas para fabricar pinturas o compuestos químicos sintéticos, plantas para la obtención de fibras, etc.
Se reconoce el valor de la agricultura al comprobar que casi la mitad de la población mundial se dedica a esta actividad, aunque es cierto que su distribución es muy variable. Así, mientras que en África y Asia superan el 60 por ciento de la población, en los Estados Unidos y Canadá apenas alcanza el 5 por ciento. Por su parte, en América del Sur la población dedicada a estas tareas es casi la cuarta parte; en Europa Occidental supone alrededor del 7 por ciento; y en los países de la Federación Rusa y los englobados en la antigua Unión Soviética alcanza el 15 por ciento.
Trigo: fundamental en la dieta humana
Tipos de agricultura
En el neolítico se practicaba una agricultura itinerante (y que todavía hoy practican algunos pueblos primitivos), que consistía en abandonar las tierras una vez han sido agotados sus recursos y buscar nuevos suelos productivos. Actualmente la agricultura ha evolucionado hasta alcanzar carácter industrial, donde la ingeniería genética, química y tecnología mecánica juegan papeles fundamentales.
Se distinguen varios tipos de agricultura:
Extensiva
La agricultura extensiva es aquella en la que se realizan labores sencillas, y en los que se emplean abonos orgánicos, como estiércoles, prescindiendo totalmente de los fertilizantes artificiales. Es un tipo de agricultura defendible desde el punto de vista ecológico, pues la tierra no suele estar sujeta a la presión que imprimen otras actividades, como la agricultura intensiva o industrial.
Intensiva o industrial
La agricultura intensiva o industrial es aquella en la que se realizan labores complejas, y que depende totalmente de fertilizantes artificiales para su óptimo desarrollo. Los suelos producen habitualmente de forma continuada, lo que implica la necesidad de restituir también continuamente los elementos minerales que ya fueron asimilados por las plantas; esto supone tener que enfrentarse a la larga a variados problemas medioambientales, derivados no sólo del frecuente uso de productos químicos, sino también de la imperiosa necesidad de asegurar las cosechas contra plagas y enfermedades mediante pesticidas, herbicidas, etc., que pueden terminar finalmente introduciéndose en la cadena alimenticia.
Biológica
La agricultura biológica nació para dar respuesta a los problemas planteados por la agricultura intensiva. Se trata de una actividad cada vez más demandada por los consumidores, respetuosa con el medio ambiente y la salud. Este tipo de agricultura recurre a métodos naturales para luchar contra las enfermedades y plagas, y rechaza la utilización de pesticidas y fertilizantes sintéticos.
Parcelaria
La agricultura parcelaria está limitada a superficies dispersas y reducidas. Existen muchas regiones en el mundo que por sus características orográficas están dedicadas a este tipo de agricultura. Un ejemplo son las terrazas de la altiplanicie guatemalteca, donde se cultiva maíz, alubias y calabazas; y café en las zonas más bajas de las laderas.
Monocultivo
La agricultura de monocultivo es una actividad que está especializada en un único producto. Aunque los agricultores de subsistencia de todo el mundo suelen cultivar variados vegetales, no suele ser así en el caso de las grandes explotaciones de carácter comercial. Así, muchas explotaciones producen sólo café, té, cereales, cacao, o caucho. Un ejemplo es la dependencia de Tailandia del arroz, que es uno de los mayores productores del mundo de esta graminácea; o Sri Lanka, que depende enteramente de la producción de té.
Variación de cultivos
Cuando se dedica una superficie a la producción de una sola especie, suele proporcionar mayores beneficios económicos, ya que se simplifica la gestión del suelo, la producción y su comercialización. Sin embargo, puede dar lugar a la concentración de plagas que, aunque habitualmente suelen ser controladas, pueden en ocasiones producir la devastación y pérdida de la producción. La diversidad de cultivos es una ventaja contra este problema, pero está limitada por las características de los suelos, clima, y otros factores de carácter económico.
Desde el Neolítico
Se estima el origen de la agricultura en el Neolítico. Este periodo, que es el segundo de la Edad de Piedra (de ahí "Neolítico" o "piedra nueva"), se sitúa aproximadamente hace unos 8.000 a 10.000 años.
La vida social de esa época comenzaba a estabilizarse tras el periodo de adaptación del Mesolítico en cuanto a costumbres y tradiciones, y se iba alejando progresivamente de la vida nómada del cazador-recolector. Básicamente se dedicaban al pastoreo, domesticación de animales, confección de tejidos, modelación de cerámicas y cultivo de la tierra. Fue no obstante una época de cambios revolucionarios en las formas de vida.
Las culturas neolíticas más importantes aparecieron en Oriente Medio y la península Balcánica. La agricultura ocupó sobre todo un lugar preeminente en las civilizaciones china, hindú, egipcia y mesopotámica.
Los primeros agricultores ocuparon variadas regiones: Irán, Irak, Jordania, Israel, Siria, Turquía, Sureste asiático (Tailandia), África (Egipto, a lo largo del río Nilo), Europa (Macedonia, márgenes del río Danubio), China (río Amarillo), India y Pakistán (valle del río Indo), México, etc.
Antes del desarrollo de la agricultura y el pastoreo, hace unos 15.000 a 10.000 años, la forma de subsistencia en todo el mundo era, fundamentalmente, la caza, pesca y recolección de frutos silvestres. Hoy en día, todavía existen antiguos pueblos que sobreviven aprovechando recursos naturales como los citados, así como semillas, tubérculos comestibles, miel, setas, etc., ejemplo de algunos pueblos y etnias significativas de Alaska, Canadá, Amazonia, Australia, y otros apenas conocidos y desperdigados por numerosos países como Kenia, Tanzania, Etiopía, Venezuela, Filipinas, Indonesia, Tailandia, Malasia, etc.
Vasijas para granos usadas hoy
En cualquier caso, se trata de grupos poco numerosos que apenas suponen un riesgo para el equilibrio del hábitat que ocupan, en lo que respecta a sus actividades predadoras o recolectoras y el mantenimiento de la diversidad biológica.
Las características actuales de los pueblos cazadores-recolectores que han tenido poco contacto con otros pueblos más avanzados, no deben ser muy diferentes de sus antecesores del Neolítico en cuanto a la forma de vida y organización social. Por ello, el aislamiento de esos pueblos nos da una visión aproximada de como funcionaban aquellas comunidades, sólo desvirtuada en aquellos casos en que se produjeron contactos externos, que generaron cambios en los hábitos de vida, así como en la cultura y tradiciones propias.
Aquellas comunidades de cazadores-recolectores de la antigüedad que se mantuvieron aislados, demuestran unos valores de solidaridad muy acusada. Así, predomina la igualdad entre sexos, se respeta extraordinariamente la opinión de los ancianos, existen importantes lazos entre padres e hijos, y, sobre todo, existe un fuerte arraigo comunitario.
Todo ello está fomentado por la necesidad de repartir los recursos disponibles entre todos los miembros de la comunidad, con objeto de asegurar la supervivencia de todo el grupo. Todos estos valores sociales van cambiando conforme las comunidades más aisladas toman contacto con otras más poderosas o de mayor nivel económico, o debido a las influencias o contaminación de su cultura o estilo de vida.
Primeros sedentarios
Las primeras sociedades sedentarias, es decir, ligadas a una vivienda estable, favorecieron el desarrollo de asentamientos permanentes, así como de nuevas técnicas y materiales para cocinar y almacenar alimentos.
Las técnicas neolíticas consistían en pulimentar la piedra en vez de tallarla, con lo que se conseguían nuevas formas y acabados. Más importante que la pulimentación fue la aparición de la cerámica hace aproximadamente 8.000 años a.C., un hecho sin duda influido por la necesidad de almacenar las cosechas sobrantes y cocinar los alimentos, lo que supuso una mejora notable en el régimen nutricional. De esta época son también las técnicas de la cestería con hilos finos, y la confección de tejidos con determinadas fibras vegetales o lana de oveja.
Revolución neolítica
Herramientas Neolíticas
La agricultura fue, probablemente, una necesidad impuesta por los nuevos condicionamientos poblacionales y medioambientales. Es asumible la existencia de una escasez de la caza, pesca y recolección, a causa de un aumento de población tras la última glaciación, y que forzó a los cazadores-recolectores a buscar espacios permanentes y estables, sólo así se comprende que una vida tan fácil como es la de recoger los frutos que la naturaleza produce de forma natural, fuese abandonada progresivamente por otra forma de vida mucho más dura como es la del agricultor, donde se requiere un considerable esfuerzo para la preparación de la tierra, siembra, control de las malas hierbas y recolección de las cosechas.
Hace unos 7.000 años a.C., los cazadores-recolectores ya conocían de sobra cómo funcionaban los ciclos de la vida de los vegetales y animales, no en vano llevaban alimentándose de ellos desde hacía miles de años, así que no les sería difícil adaptarse a las nuevos tiempos.
La evolución de la agricultura no se produjo de forma inmediata, sino que fue un proceso gradual a partir de las actividades de recolección, caza y pesca, las cuales todavía hoy en día son practicadas por algunos pueblos primitivos, y se ha ido estableciendo muy probablemente a partir de la domesticación de animales.
Existen evidencias de que las explotaciones se realizaban de forma mixta, combinando cultivo y cría de animales. La domesticación cumplía dos funciones básicas: garantizar el suministro de carne sin depender de la caza, y la utilización de los animales como fuerza de tiro.
Se sabe por hallazgos arqueológicos que el perro fue el primer animal doméstico hace 8.000 años, y con posterioridad lo fueron la oveja, el buey y el cerdo. Se produjo así una "revolución neolítica", al descubrirse la agricultura y la domesticación de animales como un perfecto combinado para sobrevivir dentro de las nuevas formas de vida sedentarias.
Las nuevas actividades económicas basadas en la agricultura, exigieron de los incipientes agricultores su permanencia en un lugar fijo para cuidar de los cultivos.
Por yacimientos arqueológicos se sabe que los primeros poblados neolíticos se establecieron en el Próximo Oriente hace unos 8.000 años. Se trataba de pequeños grupos de casas adosadas de dimensiones muy parecidas entre sí, construidas por lo general con piedra, madera y paja mezcladas con barro cocido; no disponían de calles y casi siempre estaban rodeados por una zanja o empalizada para protegerse de posibles agresiones externas. En el Neolítico se formaron importantes poblaciones, como Jericó, que alcanzó las 2.000 personas.
En esta época pudo propiciarse la aparición de un incipiente comercio mediante el trueque e intercambio, basado en la existencia de excedentes alimenticios. Así, los granos de cereales que sobraban de las cosechas se intercambiaban por otros de los que se carecía, ejemplo de la sal, que fue uno de los primeros productos que entraron a formar parte del comercio.
Nuevas creencias religiosas
En las nuevas sociedades sedentarias basadas en la agricultura, nacieron nuevas formas de religiosidad influidas por los diferentes fenómenos que observaban en el curso de sus actividades. Así, relacionaban como hechos atribuibles a algún tipo de divinidad determinados fenómenos naturales, como la pérdida de cosechas ante una climatología adversa, falta de fertilidad de la tierra, cosechas malas o escasas, etc. Este hecho queda patente en variadas pinturas y grabados, donde se representan a hechiceros durante sus ritos o ceremonias religiosas.
Primeros asentamientos humanos
Los primeros cultivos
Los arqueólogos pueden distinguir si los cereales hallados en un yacimiento son recolectados de especies nacidas espontáneamente o cultivados.
Por las pruebas halladas en excavaciones de Oriente Próximo que datan de hace unos 19.000 años, se estima que en esa región se recolectaban formas silvestres de cereales (no cultivadas previamente), como cebada y trigo, además de otras plantas y frutos. Por la riqueza de la fauna identificada, se deduce la existencia de una forma de vida basada en la recolección, la caza y la pesca.
Los estudios arqueológicos apuntan a que entre los 12.000 y 10.000 años estas prácticas se intensificaron como una costumbre; en yacimientos del Próximo Oriente se han encontrado granos de trigo cultivado que ya pertenecen al sexto milenio a.C., indicativo de que la costumbre terminó por convertirse en cultivos programados o intencionados.
Los primeros granos cultivados fueron el mijo y sorgo en el norte de África; arroz en la India y China; y maíz en América; en este último (México y otros países del continente americano) se conoce la existencia hace unos 8.000 de la producción de calabazas para la alimentación y construcción de vasijas.
En cuanto a Europa, se extendieron el trigo, cebada y centeno, probablemente introducidas desde Asia. Así, mediante datación del carbono 14 se sabe que en China, hace unos 8.500 a 7.000 años, se cultivaba el mijo y la col. En general el arroz, mijo, y variados cereales, ya se cultivaban en el este y sur de Asia, extendiéndose el arroz a Corea y Japón hace unos 4.000 años.
Otro cultivo de gran importancia en la cuenca mediterránea, como es el olivo, es probable que ya se realizase hace unos 8.000 años.
Las primeras herramientas
Las primeras herramientas utilizadas en las tareas agrícolas del Neolítico eran básicamente las mismas que utilizaban en el Paleolítico para recolectar raíces, las cuales estaban construidas de madera y piedra. Posteriormente, mediante piedras afiladas, sílex, hueso, y maderas más o menos torneadas se armaron azadas para cavar la tierra, hoces para recoger el grano, e incluso arados rudimentarios a base de ramas de árboles convenientemente modificadas para levantar y voltear la tierra a mano, con objeto de prepararla para la siembra. Posteriormente, se adaptó el arado para ser tirado por animales.
La agricultura en movimiento
Como ya se ha dicho, durante el neolítico se fueron estableciendo sociedades sedentarias, que se alejaban progresivamente de las actividades típicas de los pueblos nómadas cazadores- recolectores, para dedicarse a la agricultura. No obstante, muchos asentamientos con intención de permanentes tenían que ser abandonados periódicamente, ya que los campos perdían su fertilidad por sobreexplotación, obligando a esos pueblos a realizar una agricultura itinerante.
En determinadas regiones de Europa, allí donde no existían tierras de labor para colonizar, se aclaraban los bosques talando e incendiando a continuación, dejando así un campo fértil para la producción agrícola el cual, tras sucesivas cosechas, iba perdiendo esa capacidad quedando exhausto a los pocos años, obligando a los agricultores a levantar de nuevo los asentamientos y buscar nuevas tierras o bosques para aclarar, al desconocerse otros sistemas de conseguir abonos. Otros asentamientos, como los que se concentraban a lo largo del Nilo, mantenían la producción de las tierras durante mucho más tiempo, gracias a los limos que el río iba depositando en sus márgenes, y que servían de abono para los campos próximos en cada temporada.
Patricios romanos
Las nuevas civilizaciones agrícolas
Las innovaciones agrícolas que se llevaron a cabo durante el neolítico concluyeron prácticamente con la introducción de los metales. A partir de entonces se inició un periodo histórico donde las nuevas civilizaciones agrícolas tendieron a mejorar las técnicas ya conocidas, especialmente las herramientas, y a establecer esfuerzos cooperativistas. En este periodo destaca Roma por su importante literatura sobre temas agrícolas, pero no fue menos importante la agricultura de Mesopotamia, Egipto, China y la India.
Roma
Roma fue un referente importante, no sólo por la forma de gobierno, estructura social y económica, y la aplicación del derecho, sino también por el conocimiento de los temas agrícolas y la arquitectura aplicada a esa actividad.
Se estima que el imperio romano comenzó precisamente basado en una sociedad rural de agricultores sin ninguna relación cooperativa que alcanzó su máximo desarrollo durante la era cristiana, para convertirse de una sociedad rural a otra fundamentalmente urbana.
Las normas y el derecho romano, muy precisos en cuanto a las propiedades rurales, lindes, comunidades de aguas, etc., eran aplicables a todos los ciudadanos y alcanzarían a numerosos pueblos que constituyeron un imperio extendido por todo Occidente.
La agricultura romana también tenía su referente religioso. Existían variadas divinidades protectoras que se ocupaban de que las tierras fueran fértiles y las cosechas abundantes. Algunos pequeños dioses tenían misiones específicas, tales como cuidar de la siembra, la semilla, la espiga, etc.
Organización social
La organización social de roma se basaba en el poder económico y estaba dividida en clases. La primera gran división comprendía dos grupos: los esclavos y los hombres libres.
Esclavos gladiadores en Roma
Esclavos
Los esclavos eran en Roma personas sin derecho alguno. A ellos se destinaban los trabajos más penosos, como los agrícolas o los desarrollados en minas y canteras. Podían ser vendidos, cedidos, o legados en herencia, y sólo podían adquirir la libertad con permiso de sus dueños. Con el cristianismo se alivió su situación mediante leyes que prohibían actos bárbaros, como ser arrojados a las fieras sin resolverlo un juez.
Hombres libres
Los hombres libres eran los ciudadanos, los cuales estaban a su vez divididos en dos clases, los patricios y los plebeyos.
Los patricios fueron los primeros en gozar de todos los derechos y desempeñar cargos públicos; a esta clase pertenecían los nobles y ricos terratenientes, que se reservaban los puestos más relevantes del ejército y la administración; y los caballeros o equites, que eran comerciantes de fortuna o financieros, también con cargos en la administración o el ejército pero de menor responsabilidad.
Por su parte, los plebeyos eran aristócratas que desde los primeros tiempos se enfrentaron a los patricios por una igualdad tanto jurídica como política, no conseguida en su totalidad pero con algunos significativos triunfos, como el derecho a realizarse matrimonios entre ambas clases o desempeñar cargos públicos, y que más tarde daría lugar a una forma de cooperación de los patricios con los plebeyos más ricos para el reparto del poder.
Otros plebeyos pobres, los proletarios, tenían como única riqueza sus hijos (de ahí lo de prole). Entre el siglo II y I a.C. estos proletarios constituían una población importante, motivado por el crecimiento de los latifundios y el empobrecimiento de los agricultores que no poseían tierras en propiedad; sobrevivían vendiendo el voto al que tenían derecho y con las asignaciones gratuitas de alimentos.
Economía
Acueducto de Segovia, en la actualidad
La economía de Roma estaba basada en la explotación de los recursos naturales y el trabajo de los esclavos, que estaba centrado en la agricultura y la ganadería. Los romanos fueron innovadores en el desarrollo de técnicas aplicadas a la agricultura, tales como el regadío, drenaje de tierras, abonado, barbecho, rotación de cultivos, etc. Los cultivos principales eran los cereales como el trigo, el olivo y uno de los más apreciados, la vid.
Las tierras cultivables, bosques y pastos, las cuales pertenecían al Estado, eran al principio explotadas por esclavos prisioneros de guerra y supervisados mediante capataces. Posteriormente, conforme escaseaba la mano de obra cautiva, se iban arrendando las tierras a agricultores particulares, los cuales pagaban a los propietarios en especie con una parte de la producción. Este sistema feudal ya estaba firmemente establecido en la villa romana 400 años d.C. El modelo económico estaba centralizado en Roma, y desde allí se imponía a todo el imperio.
La práctica de arrendar las tierras provocó grandes latifundios y el empobrecimiento de los pequeños agricultores propietarios (no esclavos). La mayoría de las tierras eran propiedad de senadores; alrededor del año 218 a.C. la Lex Claudia les prohibió que se dedicaran a cualquier otra actividad que no fuera la explotación de sus tierras.
Los ingresos del Estado tenían varias procedencias: impuestos de las provincias que cobraban los publicanos; venta o arrendamiento a particulares de las tierras anexionadas durante las conquistas (ager publicus); y arrendamiento privado de la explotación de las minas con determinados recursos, como la sal. Toda la hacienda era gestionada por el Senado, que elaboraba un presupuesto, y cuyos ingresos y distribución controlaban los censores y cuestores.
Los romanos se distinguieron también por sus obras públicas; calzadas, puentes, anfiteatros, termas, acueductos, etc., proliferaban por toda Roma y en general por todas las ciudades del imperio. Cabe destacar que algunos puentes y calzadas todavía hoy se mantienen en pie e incluso pueden utilizarse con seguridad. En lo que respecta a la agricultura realizaron robustas obras arquitectónicas; uno de los ejemplos más significativos es el acueducto de Segovia, España, que sufre ahora la abrasión de la contaminación, y paradójicamente ha soportado estoicamente todo tipo de inclemencias en el transcurso de los siglos.
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domingo, 2 de noviembre de 2008

HISTORIA DE LA AGRICULTURA

Agricultura
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Una plantación de maíz en Liechtenstein
La agricultura es el arte de cultivar la tierra; son los diferentes trabajos de tratamiento del suelo y cultivo de vegetales, normalmente con fines alimenticios.
Las actividades agrícolas son las que integran el llamado sector agrícola. Todas las actividades económicas que abarca dicho sector, tiene su fundamento en la explotación del suelo o de los recursos que éste origina en forma natural o por la acción del hombre: cereales, frutas, hortalizas, pasto, forrajes y otros variados alimentos vegetales.
La agricultura es la actividad agraria que comprende todo un conjunto de acciones humanas que transforma el medio ambiente natural, con el fin de hacerlo más apto para el crecimiento de las siembras.
Es una actividad de gran importancia estratégica como base fundamental para el desarrollo autosuficiente y riqueza de las naciones.
La ciencia que estudia la práctica de la agricultura es la agronomía.
El nacimiento de la agricultura [editar]
Artículo principal: Revolución Neolítica

Personaje arando, camara de Sennedjemc, c. 1200 a.C., Egipto.
El comienzo de la agricultura se encuentra en el período Neolítico, cuando la economía de las sociedades humanas evolucionó desde la recolección, la caza y la pesca a la agricultura y la ganadería. Las primeras plantas cultivadas fueron el trigo y la cebada. Sus orígenes se pierden en la prehistoria y su desarrollo se gestó en varias culturas que la practicaron de forma independiente, como las que surgieron en el denominado Creciente fértil (zona de Oriente Próximo entre Mesopotamia y Antiguo Egipto), las culturas precolombinas de América Central, la cultura desarrollada por los chinos al este de Asia, etc.
Se produce una transición, generalmente gradual, desde la economía de caza y recolección a la agrícola. Las razones del desarrollo de la agricultura pudieron ser debidas a cambios climáticos hacia temperaturas más templadas; también pudieron deberse a la escasez de caza o alimentos de recolección, a la desertización de amplias regiones, etc. A pesar de sus ventajas, según algunos antropólogos, la agricultura significó una reducción de la variedad en la dieta, creando un cambio en la evolución de la especie hacia individuos más vulnerables, y dependientes de un enclave, que los tipos anteriores de homínidos.
La agricultura permitió mayor densidad de población que la economía de caza y recolección por la disponibilidad de alimento para un mayor número de individuos. Con la agricultura las sociedades van sedentarizándose y la propiedad deja de ser un derecho sólo sobre objetos móviles para trasladarse también a los bienes inmuebles, se amplía la división del trabajo y surge una sociedad más compleja con actividades artesanales y comerciales especializadas, los asentamientos agrícolas y los conflictos por la interpretación de linderos de propiedad dan origen a los primeros sistema jurídicos y gubernamentales.
Agricultura en Roma [editar]
Artículo principal: Agricultura y ganadería en la antigua Roma
En Roma se cultivaban principalmente cereales, leguminosas y hortalizas. Posteriormente se introdujeron otras especies como la vid y el olivo. Se usaba el arado con bueyes, siendo el campesino el que trabajaba con su familia, a menos que tuviera un esclavo o siervo. Algunos aportes a la agricultura son el arado romano, prensas de aceite, técnicas de regadío y la introducción del abono.
Edad Media [editar]

Labores agricolas, 818 d.C., Salzburgo.
A lo largo de la Edad Media surgen importantes inovaciones tecnológicas que aportarán algunos elementos positivos al trabajo de los campesinos. El arado de ruedas y vertedera se incorporó a lo largo del siglo XI en las regiones del norte de los Alpes, mientras que la zona mediterránea seguía vinculada al arado romano. Otra novedad será el yugo frontal y los herrajes de los animales, destacando el papel del caballo en numerosas regiones. Los molinos de viento e hidráulicos evitarán muchos esfuerzos a los labriegos, al igual que los progresos en el rastrilleo o trillo y la incorporación de un nuevo tipo de hoz. La rotación trienal será una importante novedad. La tierra se divide en tres zonas que se dedican respectivamente a cultivos de invierno, de primavera y barbecho, lo que aumentará la producción y la hará más diversificada. La cría de ganado también tendrá un importante papel en la vida campesina. A pesar de los progresos, la agricultura medieval manifestó siempre signos de precariedad debido a su bajo rendimiento y su estrecha dependencia a las condiciones naturales.
Las principales innovaciones en la agricultura medieval fueron:
El uso del arado pesado con ruedas,
El uso del caballo
La introducción de la rotación de tres campos por cosecha para remplazar la antigua rotación de dos campos.
Estos cambios causaron un crecimiento, tanto en la variedad como en la cantidad de cosechas, en aquel momento tuvo efectos importantes en la dieta de los europeos. El cambio del buey por el caballo fue el resultado de dos avances tecnológicos —el uso de la herradura y el desarrollo de la collera— que permitían al caballo tirar de una carga fácilmente. El uso de caballos para tirar aumentó la eficiencia del transporte por tierra, tanto para el comercio como para las campañas militares. Esto condujo al crecimiento de la industria de transporte por tierra. También permitió un mejoramiento general de la red de carreteras y aumentó las oportunidades comerciales para algunas comunidades situadas en los cruces de caminos. El uso del caballo permitió la expansión de las tierras cultivables y contribuyó al crecimiento de la producción de alimentos, a la vez que acompañó la agresiva expansión agrícola que invariablemente dejó rezagado al bosque medieval.
Las "Partidas" de Alfonso X de Castilla definen a los campesinos como los "que labran la tierra e fazen en ella aquellas cosas por las que los hombres han de vivir y de mantenerse". No cabe duda de que con esta definición podemos considerar al campesinado como la fuerza fundamental del trabajo en la sociedad medieval. Y es que el campo fue el gran protagonista en la Edad Media europea. Los recursos que aportaba la agricultura y la ganadería eran la base de la economía y la tierra era el centro de las relaciones sociales, dejando al margen la revolución urbana que se vive a partir del siglo XIII.
Según las estimaciones presentadas, la tasa de crecimiento promedio interanual de la población europea durante el período 1000-1300 fue de 0,2%. Si se toma sólo a la población de Europa occidental, la tasa de crecimiento es muy similar. Este lento crecimiento, además, se distribuyó desigualmente entre diferentes regiones. Sin embargo, estamos en presencia de un crecimiento sostenido, por débil que sea su tasa. Una de las causas del crecimiento sostenido fue una reducción de la tasa de mortalidad debido a la instauración de una mayor estabilidad política que evitó gran número de guerras y las mejora en la alimentación producto de la incorporación del octavo aminoácido, gracias al consumo de la lenteja.
Actualidad [editar]


Maquinaria agrícola moderna.
Siglo XX, especialmente con la aparición del tractor, las exigentes tareas de sembrar, cosechar y trillar pueden realizarse de forma rápida y a una escala antes inimaginable. Según la Academia Internacional de Ingeniería de EE.UU, la mecanización agraria es uno de los 20 mayores logros de la ingeniería del siglo XX. A principios del siglo XX, en EE.UU. se necesitaba un granjero para alimentar de 2 a 5 personas, mientras que hoy, gracias a la tecnología, los agroquímicos y las variedades actuales, un granjero puede alimentar a 130 personas. El costo de esta productividad es un gran consumo energético, generalmente de combustibles fósiles.
La difusión de la radio y la televisión (medios de comunicación), así como de la informática, son de gran ayuda, al facilitar informes meteorológicos, estudios de mercado, etc.
Además de comida para humanos y sus animales, se produce cada vez con más amplia utilidad tales como flores, plantas ornamentales, madera, fertilizantes, pieles, cuero, productos químicos (etanol, plásticos, azúcar, almidón), fibras (algodón, cáñamo, lino), combustible (biodiésel, el propio etanol, que ahora ya se está obteniendo del maíz), productos biofarmacéuticos, y drogas tanto legales como ilegales (tabaco, marihuana, opio, cocaína). También existen plantas creadas por ingeniería genética que producen sustancias especializadas (como, por ejemplo, el maíz transgénico, que, al igual que la obtención de etanol, está modificando la economía de los cultivos de esta planta y la vida de las comunidades que de ella siguen dependiendo).
La manipulación genética, la mejor gestión de los nutrientes del suelo y la mejora en el control de las semillas han aumentado enormemente las cosechas por unidad de superficie, a cambio estas semillas se han vuelto más sensibles a plagas y enfermedades, lo que conlleva una necesidad de estos últimos mayor por parte del agricultor; Prueba de ello es el resurgimiento de antiguas variedades, muy resistentes a las enfermedades y plagas, por su rusticidad. Al mismo tiempo, la mecanización ha reducido la exigencia de mano de obra. Las cosechas son generalmente menores en los países más pobres, al carecer del capital, la tecnología y los conocimientos científicos necesarios.
La agricultura moderna depende enormemente de la tecnología y las ciencias físicas y biológicas. La irrigación, el drenaje, la conservación y la sanidad, que son vitales para una agricultura exitosa, exigen el conocimiento especializado de ingenieros agrónomos. La química agrícola, en cambio, trata con la aplicación de fertilizantes, insecticidas y fungicidas, la reparación de suelos, el análisis de productos agrícolas, etc.
Las variedades de semillas han sido mejoradas hasta el punto de poder germinar más rápido y adaptarse a estaciones más breves en distintos climas. Las semillas actuales pueden resistir a pesticidas capaces de exterminar a todas las plantas verdes. Los cultivos hidropónicos, un método para cultivar sin tierra, utilizando soluciones de nutrientes químicos, pueden ayudar a cubrir la creciente necesidad de producción a medida que la población mundial aumenta.
Otras técnicas modernas que han contribuido al desarrollo de la agricultura son las de empaquetado, procesamiento y mercadeo. Así, el procesamiento de los alimentos, como el congelado rápido y la deshidratación han abierto nuevos horizontes a la comercialización de los productos y aumentado los posibles mercados.
Tipos de agricultura [editar]

Riego en un cultivo de algodón.
Los tipos de agricultura puede dividirse según muy distintos criterios de clasificación:
Según su dependencia del agua:
De secano: es la agricultura producida sin aporte de agua por parte del mismo agricultor, nutriéndose el suelo de la lluvia y/o aguas subterráneas.
De regadío: se produce con el aporte de agua por parte del agricultor, mediante el suministro que se capta de cauces superficiales naturales o artificiales, o mediante la extracción de aguas subterráneas de los pozos.
Según la magnitud de la producción y su relación con el mercado:
Agricultura de subsistencia: Consiste en la producción de la cantidad mínima de comida necesaria para cubrir las necesidades del agricultor y su familia, sin apenas excedentes que comercializar. El nivel técnico es primitivo.
Agricultura industrial: Se producen grandes cantidades, utilizando costosos medios de producción, para obtener excedentes y comercializarlos. Típica de países industrializados, de los países en vías de desarrollo y del sector internacionalizado de los países más pobres. El nivel técnico es de orden tecnológico. También puede definirse como Agricultura de mercado.
Según se pretenda obtener el máximo rendimiento o la mínima utilización de otros medios de producción, lo que determinará una mayor o menor huella ecológica:
Agricultura intensiva: busca una producción grande en poco espacio. Conlleva un mayor desgaste del sitio. Propia de los países industrializados.
Agricultura extensiva: depende de una mayor superficie, es decir, provoca menor presión sobre el lugar y sus relaciones ecológicas, aunque sus beneficios comerciales suelen ser menores.
Según el método y objetivos:
Agricultura tradicional: utiliza los sistemas típicos de un lugar, que han configurado la cultura del mismo, en periodos más o menos prolongados.
Agricultura industrial: basada sobre todo en sistemas intensivos, está enfocada a producir grandes cantidades de alimentos en menos tiempo y espacio -pero con mayor desgaste ecológico-, dirigida a mover grandes beneficios comerciales.
Agricultura ecológica y Agricultura biológica: crean diversos sistemas de producción que respeten las características ecológicas de los lugares y geobiológicas de los suelos, procurando respetar las estaciones y las distribuciones naturales de las especies vegetales.
Agricultura natural.
Agricultura y medio ambiente [editar]
La agricultura tiene un gran impacto en el medio ambiente. En los últimos años, algunos aspectos de la agricultura intensiva a nivel industrial han sido cada vez más polémicos. La creciente influencia de las grandes compañías productoras de semillas y productos químicos y las procesadoras de comida preocupan cada vez más tanto a los agricultores como al público en general. El efecto desastroso sobre el entorno de la agricultura intensiva han causado que vastas áreas anteriormente fértiles hayan dejado de serlo por completo, como ocurrió en tiempos con Oriente Medio, antaño la tierra de cultivo más fértil del mundo y ahora un desierto.
Algunos problemas actuales [editar]
Contaminación por nitrógeno y fósforomagnesio en ríos, lagos y aguas subterráneas
Erosión del terreno.
Agotamiento de minerales del suelo.
Salinización del suelo en zonas secas.
Muchos de estos problemas van agotando y desertizando el suelo, obligando a abandonar unos terrenos para arar otros nuevos que, a su vez, se agotan, creando un círculo vicioso que va destruyendo el entorno. Un ejemplo claro es la progresiva deforestación de la selva del Amazonas.
Maquinaria, equipos y herramientas agrícolas [editar]
Maquinaria agrícola [editar]
Artículo principal: Maquinaria agrícola

Tractor Lamborghini
Las maquinarias son elementos que se utilizan para dirigir la acción de fuerzas de trabajo a base de energía; por su parte en el campo agrícola, los mecanismos a motor que se emplean en estas labores aligeran la producción y mejoran las técnicas de cultivo. Entre las máquinas agrícolas más utilizadas en las labores del campo se mencionan:
tractor: es una máquina agrícola muy útil, con ruedas o cadenas diseñadas para moverse con facilidad en el terreno y potencia de tracción que permite realizar grandes tareas agrícolas, aun en terrenos encharcados. Tiene dos pedales de freno y está acondicionando para halar rastras. Hay dos tipos de tractores: el de oruga, de gran estabilidad y fuerza, y el de ruedas, capaz de desplazarse hasta por carreteras; posee mayor velocidad que el de oruga.
motocultor: es una máquina agrícola de un solo eje y se opera por manillas; tiene mediana potencia y fuerza de motor dirigidas para labores hortícolas y de ornamento; puede trabajar en terrenos fuertes, pero se usa preferentemente en construcción de jardines.
cosechadora: ó segadora es una máquina agrícola de motor potente, peine cortador para segar las plantas maduras de cereales y un largo rastrillo que va delante de la máquina y gira sobre un eje horizontal.
Equipos agrícolas [editar]
Artículo principal: Equipos agrícolas
Arado de cultivador, Cuenca, España.
Los equipos agrícolas son un grupo de aparatos diseñados para abrir surcos en la tierra, desmenuzar, fumigar y fertilizar en el suelo.
Arado: es un equipo agrícola diseñado para abrir surcos en la tierra; está compuesto por una cuchilla, reja, vertedera, talón, cama, timón y mancera, las cuales sirven para cortar y nivelar la tierra, sostener las piezas del arado, fijar el tiro y servir de empuñadura. Existen diversos tipos de arados, pero los más conocidos son:
arado de vertedera, formado por la reja, cuchillas y la vertedera
arado de discos, formado por discos cóncavos para abrir surcos profundos
arado superficial, para remover la capa superior del suelo
arado de subsuelo, para remover la tierra a profundidad.
Rastra: es un equipo agrícola diseñado para desmenuzar las partes o porciones de tierra que han sido removidas por el arado; están compuestas por una armazón, que pueden ser de madera y metal, los dientes y el enganche que la une al tractor.
Asperjadora: es un equipo agrícola diseñado para fumigar; está compuesta por un depósito de líquido, bomba de presión, tapa, boca, tanque y válvula de presión, correas, manguera, llave y la boquilla por donde sale el líquido para fumigar, sea insecticida, fungicida o herbicida. La asperjadora manual se coloca en la espalda del rociador y este lleva colocada en la boca y nariz una mascarilla especial para evitar que los fuertes olores despedidos por la sustancia que expele las asperjadora le hagan daño.
Sembradora de siembra directa: es un equipo para colocar las simientes sobre la cama de siembra, sin laboreo previo.
Abonadora: es un equipo agrícola diseñado para distribuir fertilizantes; está compuesta por tres partes principales: la tolva o depósito del abono, el tubo de caída del fertilizante y el distribuidor del fertilizante.
Empacadora: es un equipo agrícola diseñado para empaquetar o empacar la paja de los cereales u otras plantas herbaces forrajeras en balas (también llamadas pacas o alpacas).
Herramientas agrícolas [editar]
Artículo principal: Herramientas agrícolas

Colección de aperos agrícolas, de izquierda a derecha: hoz, pala, hachas, horcas, sierra, rastrillo, pico, azadas y pico. Recogidos en Cuenca, España.
Las herramientas agrícolas son instrumentos que se utilizan para labrar la tierra, cargar arena, deshierbar, remover la tierra, abrir zanjas, transportar abono o material, etc. Son muchas y muy variadas las herramientas agrícolas, entre las que se mencionan:
Barretones: son palancas de acero terminadas en hoja planta y semiplanta del mismo metal, mango de mediana longitud.
Carretillas: son cargos pequeños que tienen una rueda y sirven para cargar y descargar material agrícola, sea arena, tierra, abonos.
Escardillas: son herramientas con extremo en forma de pala; es de metal con borde inferior de filo cortante; sirve para remover la tierra.
Machetes: son herramientas diseñadas para cortar; tienen una hoja de acero larga y afilada, unida a un mango de madera.
Palas: son láminas de metal, preferiblemente acero, que se usan para labrar la tierra; pueden ser de punta o de forma ancha; tienen borde inferior con filo cortante y mango largo de madera terminado en un asa de metal.
Picos: son instrumentos compuestos de una parte de acero cuyos extremos terminan en forma de pala rectangular, por un lado, y por la tierra en forma vertical; tiene una pala rectangular con borde inferior de filo y mango de madera o metal.
Rastrillos: diseñados para cubrir o rastrillar semillas; tienen una parte horizontal de metal y formada por dientes delgados o gruesos según el uso.
Regaderas: son envases de metal con depósito para agua, con un tubo que termina en una pieza redonda con muchos agujeros pequeños; sirve para regar plantas.
Transplantadores: son pequeñas palas de metal en forma de cuchara pequeña, de bordes afilados y mango de madera. Sirven para sacar semillas.
Diferencias entre maquinarias, equipos y herramientas según su uso [editar]
La diferencia es que las maquinarias se encargan de remover la tierra, mientras que los equipos se encargan de ayudar al terreno, de deshacerse de lo que no debería estar en la tierra, y las herramientas ayudan a transportar y excavar para sembrar un nuevo cultivo.
Importancia de las maquinarias, equipos y herramientas en la labor agrícola [editar]
La importancia que existe en:
Las maquinarias agrícolas se utilizan para arrastrar, desmenuzar o remover la tierra, limpieza y para sembrar.
Los equipos agrícolas se utilizan para labrar la tierra, eliminar la maleza, fumigar las plantas y para abonar el suelo.
Las herramientas agrícolas se utilizan para abrir zanjas, cargar tierra, extraer raíces, arrancar hierbas, perforar el suelo y rociar con agua las plantas.
Políticas agrarias [editar]
La política agraria es muy compleja debido a la necesidad de equilibrar la ecología, las necesidades del país y los problemas sociales de quienes viven del campo.
La agricultura es un tema clave en la lucha por la justicia global. A pesar de existir un exceso de comida en los mercados mundiales, que hace que los precios caigan de forma continuada, aún no se ha resuelto el problema del hambre en el mundo. La rápida pérdida de tierras cultivables y la disminución de la cantidad de agua dulce disponible, de la que un 70% se utiliza para la agricultura, son hoy una de las principales causas de la pobreza. La lucha contra el hambre que sufren 800 millones de seres humanos no es posible sin una profunda reforma de la política agraria global.
Los países ricos protegen a sus agricultores, bien a través de subvenciones a la producción, bien a través de fuertes aranceles a los productos extranjeros. Esto causa que los agricultores de países pobres se vean incapaces de competir en igualdad, por lo que actualmente existe una gran oposición por parte de muchos sectores a estos apoyos.
Las patentes otorgadas a las compañías que desarrollan nuevos tipos de semillas por ingeniería genética han permitido que se licencien a los agricultores las semillas de forma muy similar a la utilizada para licenciar software. Esto ha cambiado la balanza de poder en favor de los fabricantes de semillas, que pueden ahora dictar términos y condiciones antes imposibles. Debido a que si el agricultor no accede a las demandas de la compañía, esta no le vende la semilla. Esto ha hecho que muchos les acusen de biopiratería, ya que muchas de estas empresas se dedican a investigar las propiedades de las plantas, partiendo de conocimientos milenarios. Dándose la paradoja de que al patentar estos conocimientos, obligando a los pueblos de los que han aprendido dicho conocimiento, a pagarles por su uso.
http://es.wikipedia.org/wiki/Agricultura